La fecha fue establecida en 1963 por decreto de la Presidencia de la Nación en memoria del fallecimiento del Dr. Hugh Hammond Bennet, investigador estadounidense que trabajó constantemente en busca de la preservación de la integridad del recurso natural suelo.
Tenemos que cuidar el suelo como cuidamos la limpieza del aire o el agua porque de ello depende que los seres vivos sigan teniendo comida y un lugar donde vivir. Y son muchas las amenazas que, en poco tiempo, pueden convertir un suelo rico y fértil en un desierto donde no es posible la vida. Los incendios forestales o la tala excesiva de bosques, por ejemplo, dejan al suelo indefenso. Sin las raíces de los árboles y otras plantas, el agua de lluvia y el viento se llevan al mar los nutrientes que contiene. Es lo que se llama erosión. Y ya nada podrá crecer allí nunca más. Lo mismo ocurre cuando lo contaminamos arrojando productos tóxicos que matan a los seres vivos, ensucian el agua que hay bajo la superficie y hacen del suelo un lugar estéril.
Sin suelos sanos no es posible una vida sana. así que debemos cuidarlos entre todos.
El suelo que pisas es el suelo que te permite vivir, por eso debemos ayudar a mantenerlo siempre limpio. Y por supuesto no ensuciarlo ni llenarlo nunca de basura.
Si lo mantenemos limpio, la Tierra, nuestra casa en el Universo y todos los seres que vivimos en ella estaremos mucho más felices.
Video: El suelo