Sadako sobrevivió pero, unos años después fue diagnosticada con leucemia, debido a la radiación emitida por la bomba. En el hospital, a Sadako le contaron la antigua leyenda japonesa de "las mil grullas de papel", según la cual si haces mil grullas de papel, los dioses te concederán un deseo.
Eso motivó a Sadako, quien empezó a hacer las mil grullas con cada papel que encontraba para pedir que pudiera sanarse. Sus amigas y compañeras la ayudaban, e incluso le traían papel de la escuela.
Luego de pasar un poco más de 1 año en el hospital, Sadako murió. Pero cuando se historia se hizo conocida, se convirtió en un emblemas sobre las víctimas inocentes de la guerra y se alzó una estatua en su honor, con una grulla que sale de sus manos como si quisiera volar, y una leyenda que reza: "Éste es nuestro grito. Ésta es nuestra plegaria: paz en el mundo".
Así se creó el parque de paz de Hiroshima, donde miles de personas colocan grullas de papel para recordar a Sadako y también a otros miles de niños que perdieron la vida a causa de la guerra.
Video: Cuento Mil grullas de Elsa Bornemann